14 de noviembre de 2017

Sorteo en Obsesión por la lectura

Arual, de Obsesión por la lectura, ha superado los tres mil seguidores y para celebrar semejante cifra ha organizado un sorteo internacional, si bien para España se sortean unos libros diferentes a los que participen desde fuera de nuestro país. En total son veintitrés libros en juego, dieciocho para seguidores españoles y cinco para seguidores internacionales.

Un sorteo muy jugoso, con títulos muy variados, en el que puedes participar hasta el 14 de diciembre. Si quieres saber cuáles son los títulos así como las bases del sorteo solo tienes que pinchar en la imagen y te llevará directamente a la entrada que contiene toda la información.

Mucha suerte.

Sorteo en El rincón de Leyna

Leyna, de El rincón de Leyna, celebra que su blog ha cumplido ocho años en la blogosfera y para celebrarlo sortea, nada más y nada menos, que once libros. Tentador, ¿no os parece?

Si queréis saber qué libros son los que se sortean podéis pinchar en la imagen y os llevará directamente a la entrada del sorteo. Para participar tenéis de plazo hasta el 21 de noviembre a las 23:59

Mucha suerte.

13 de noviembre de 2017

La farsa y los trileros I: Ramonet

Autor/a: José Rovira Ferrer
Edición: 1ª ed.
Editorial: Caligrama
Año de edición: 2017
Número de páginas: 396
ISBN: 9788417164171

Estoy segura que a más de uno/a de vosotros/as os habrá pasado que al leer la sinopsis de un libro os llama poderosamente la atención y, tras su lectura, poco o nada tiene que ver con lo que en un principio os habíais imaginado. Pues bien, eso es lo que me ha pasado a mí con La farsa y los trileros.

Cuando leí la sinopsis me esperaba encontrar un trhiller histórico ambientado entre la Guerra Civil y la II Guerra Mundial, con una trama llena de acción y personajes con los que empatizar desde las primeras páginas. Tengo que reconocer que la ambientación sí ha conseguido satisfacer mis expectativas pero no sus personajes ni el argumento.

En La farsa y los trileros conoceremos la historia de Bernat Ramonet, un niño como otro cualquiera que vive en Barcelona durante los años treinta y cuya particularidad es poseer una memoria prodigiosa. Recordemos que son años convulsos a nivel mundial debido a la crisis provocada por el Crack del 29, el altísimo paro, la revolución rusa y la aparición de las primeras agrupaciones sindicalistas en España.

Ante este panorama, los padres de Bernat deciden enviarlo a Perpignan con unos familiares y, durante unas vacaciones en las que nuestro protagonista se queda en la residencia de estudiantes, conocerá a unos alumnos de medicina afines a los ideales de Primo de Rivera que consiguen, por decirlo de alguna manera, adoctrinar a Bernat en las ideas joseantonianas.

A partir de aquí, la vida de Bernat cambia radicalmente al servir de correo para el partido falangista en el que se dan cuenta de las virtudes memorísticas del muchacho, sirviendo como pieza clave en el entramado político hispano-alemán y llegando a ser capitán y agregado militar en la embajada española en Berlín. Todo un carrerón.

Pese a ser el principal protagonista las páginas se pueblan de otros ficticios como son los trileros Peret y el Chato, a quienes conocemos al principio de la novela y de los que no se vuelve a saber nada más de ellos; Sofía, la hija de un banquero con la que Bernat entablará una relación y otros reales como el propio Franco o el general Canaris.

A mí que me gustan las novelas de corte histórico y, más concretamente, ambientadas en época de guerra podría haberme resultado una lectura más que atractiva sino fuera por los siguientes motivos: el estilo del autor es demasiado denso, los personajes están muy poco trabajados (apenas unas pinceladas), hay pasajes que se repiten una y otra vez (cuando Bernat va contando su historia desde que se va a Perpignan hasta que llega a capitán), le sobran un montón de páginas de relleno que no aportan absolutamente nada a la historia, los pie de página están al final del capítulo, Bernat no se cuestiona su rápida ascensión dentro del partido falangista ya que acata todo lo que le piden sin rechistar ni protestar, ni que viaje de un lado para otro sin que nadie le siga y el final me ha dejado fría ya que termina de una forma demasiado abierta y sin saber qué le pasará a Bernat.

Vale que sea la primera entrega de una tetralogía y que en el siguiente libro se vaya descubriendo qué es lo que le depara al protagonista pero no termines la historia como si fuera el final de un capítulo más. No sé, crea un poco de expectativa que no tenemos la siguiente entrega para continuarlo. Supongo que también reaparecerán los trileros Peret y el Chato ya que, de otra forma, no le veo sentido que desaparezca al principio de ésta primera entrega ni al título de La farsa y los trileros.

Siento decirlo pero no he disfrutado nada de este libro, su lectura se me ha hecho muy cuesta arriba (he tardado casi un mes en leerlo) y hasta he ido intercalando otros títulos para ver si me animaba a leerlo con más ganas, pero ni por esas.

Tal vez no lo haya leído en el mejor momento aunque, siendo sincera, soy de la opinión de que cada libro tiene su tipo de lector y yo no he sido una buena lectora para La farsa y los trileros. Quizá otro lector sepa disfrutarlo como se merece.

Fuente portada: https://static.megustaleer.com/images/libros_200_x/EME64171.jpg
Fuente imagen: https://ep00.epimg.net/cultura/imagenes/2015/03/13/actualidad/1426270034_810705_1426271203_noticia_normal.jpg

7 de noviembre de 2017

Westwood

Autor/a: Stella Gibbons
Título original: Westwood
Traductor/a: Laura Naranjo y Carmen Torres García
Edición: 3ª ed.
Editorial: Impedimenta
Año de edición: 2012
Número de páginas: 460
ISBN: 978-84-15130-21-5

Cuando vi este libro en la biblioteca me llamó la atención su portada y, tras leer la sinopsis, me lo llevé a casa sin dudarlo porque pensé que me encontraría con una historia amena y entretenida. En parte, así ha sido.

Nada más abrir sus páginas nos encontramos con unas descripciones maravillosas que nos ambientan en el Londres de la II Guerra Mundial y ahí conocemos a Margaret Streggles, una joven maestra de espíritu soñador que tiene una facilidad pasmosa para pasarse el día en las nubes y no poner los pies en la tierra. Su vida trascurre apaciblemente entre la rutina de las clases, los paseos con su vivaracha amiga Hilda y evadirse entre los libros de su habitación cada vez que su madre le dice que no encontrará marido porque no es el tipo de mujer que atrae a los hombres.

Todo esto cambia cuando un día encuentra una cartilla de racionamiento y se le abren las puertas del mundo que siempre había soñado: un mundo elitista poblado por artistas e intelectuales entre los que destaca Gerard Challis, un famoso dramaturgo al que Margaret admira profundamente. A partir de este momento se establecen una serie de acontecimientos que muestran a nuestra protagonista las sombras de un mundo no tan idílico como ella pensaba y en el que las diferencias sociales son más que palpables, así, hasta llegar a un final predecible y no del todo redondo.

Como lectora que gusta de novelas ambientadas en época de guerra he echado en falta que la autora pasara de puntillas por un período tan interesante como lo fue la II Guerra Mundial y, de no ser por las pincelas que da sobre los bombardeos, las cartillas de racionamiento y los soldados que vienen y van a los campos de batalla, la obra podría haber estado ambientada en cualquier otro momento del siglo XX.

Cierto es que Gibbons no pretende hacer una novela de guerra sino más bien una crítica social de la época que le tocó vivir y lo hace con mucha ironía y ese sentido del humor tan particular que poseen los británicos, mostrándonos las consecuencias de la guerra de una forma muy particular, por un lado, y, por otro, la decadencia de la aristocracia intelectual. Para ello se basa en un sinfín de personajes los cuales aportan, en mayor o menos medida, su granito al desarrollo de la trama en la que Margaret soporta todo el peso de la misma.

Pese a ser una obra muy bien escrita, y tener Gibbons un estilo irónico y mordaz que me ha gustado, tengo que reconocer que no ha conseguido en ningún momento que conectara con Margaret ya que me ha parecido un personaje insulso, el ritmo narrativo me ha resultado lento y el argumento no me llamaba nada la atención. Esperaba cada vez que pasaba página que algo emocionante sucediera pero no ha sido así hasta el final de la obra y, pese a todo, tampoco ha sido nada del otro mundo ya que no ha alterado ninguno de los acontecimientos que te ves venir.

Con esto no quiero decir que sea una mala novela, ni muchísimo menos, simplemente a mí no me ha gustado. Puede que no la haya leído en el mejor momento y que dejarla para volverla a coger al cabo de un tiempo haya influido en que no la haya apreciado como se merece.

Por último, mencionar la estupenda labor de las traductoras que con todas las notas a pie de página –cosa que agradezco mucho- hacen que se comprenda mejor el argumento cada vez que la autora menciona a algún personaje histórico o hace referencia a algún pasaje de obras que nos pueden ser, en muchos casos, desconocidas.

Por favor, que nadie se desanime si realmente le atrae el argumento, como digo, es una buena obra y el que no ha cumplido mis expectativas no significa que no vaya a cumplirlas para otros lectores.